hustle & flow (2005)

by zEke

hustle & flow posterExisten líneas argumentales que se han repetido, se repiten y se repetirán por los siglos de los siglos, amén. Y un claro ejemplo de ello es hustle & flow, que no es otra cosa que una revisión de la casi siempre agradable de ver historia de un perdedor con un sueño que lo exima de sus pecados y su cruda realidad. Y es que no hay mejor manera de avanzar que caminar. Caminar hacia nuestros sueños, por romántico que pueda sonar.

El soñador en cuestión es DJay (Terrence Howard) un don nadie, proxeneta y traficante de marihuana que sobrevive junto a tres prostitutas, el hijo de una y el bombo de otra, en un barrio marginal de Memphis. Su sueño, rimar. Junto a Kay (Anthony Anderson), un viejo amigo y técnico de sonido al que la vida le ha tratado mejor, y Shelby (DJ Quals), un músico aficionado, intentará huir de la cruda realidad que lo rodea desde una pequeña habitación de su humilde morada convertida en estudio improvisado.

Aunque de cara a la justa evaluación del experimento musical del primerizo Craig Brewer no viene del todo mal que de antemano a uno le haga tilín el hip hop, uno puede aborrecerlo y todavía disfrutar del resultado. Brewer se las apaña para que, aunque ciertamente importante, el ingrediente musical sea simplemente eso, un ingrediente más. Lo importante para el director y guionista es retratar una realidad a la que muchos no quieren mirar, una realidad cuyos protagonistas son personas y tiene derecho a soñar. Y lo cierto es que a nadie le gustaría estar en la piel de DJay.

A nadie le va a sorprender como se suceden los acontecimientos, aunque es menos previsible de lo parece. Brewer tiene tiempo de reflexionar acerca de como la fama corrompe a las personas, de como en ocasiones muchos olvidan de donde vienen obsesionados con a donde van. A pesar de ello, quizás la conversación entre DJay y su otrora vecino y ahora excéntrica celebridad Skinny Black es de lo peor por rozar lo artificial, aunque da pie a lo mejor. El final además juega con una leyenda que no lo es tanto en el mundo del hip hop y que, mira por donde, no me apetece desvelar.

A pesar de todo, si por algo merece la pena ser vista, es por Howard. Su personaje, angel y diablo, acaba por caer bien, aunque en ocasiones se esfuerza por todo lo contrario. También me gustó Taryn Manning, que cuenta entre sus logros con el dudoso honor de haber aparecido en crossroads (2002) junto a Britney Spears. Aquí, excelente como una de las tres prostitutas de DJay, la una sin bombo ni platillo. Por cierto, Isaac Hayes, camarero en la ficción, se deja ver en pantalla.

Sin más, una película entretenida, fácil de ver y, al igual que las canciones de DJay, pegadiza.

Para las deadhours de los amantes del casete y gente que sueña en general.

yellowdeadhourslogo.jpg

official site | imdb

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2 Comments

  1. This movie is just like The Mack which came out back then, but if you really look at this movie its more of an pimp turned rapper, you know.

  2. i can see the similarities, yes, but i can see also differences… similarities in the essence of the movie, on how it is made…


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